martes, mayo 26

Poeta de cañerías.


Abajo, abrir los ojos y verte más abajo.
Enredar mis dedos en tu pelo.
Seguir con mis caderas el ritmo de tu lengua.
Encojo los dedos de los pies y a la vez que me encoge el alma.
Camino haciendo equilibrios por el borde de tus pestañas.
Aprieto los momentos que estoy contigo para no dejarme ni una gota.
Los exprimo. Te exprimo. Nos mezclamos en un zumo de sentimientos, de pasión, de palabras intencionadas.
Te enredas en mis ojos, clavándote en mi pupila.
No andes a oscuras, que si te tropiezas ya no hay marcha atrás.
Abrígate con mi piel que busca el roce de tus dedos.
Empápate de mis palabras. Palabras que te dicen que, inevitablemente, te quiero.