miércoles, diciembre 15

Daños Colaterales.

Dejas las cosas caer... y caen, sobre mi cabeza, empapándome y dejándome con la ropa mojada para el resto del día, o de la semana.
Me abres la puerta y me dejas en el umbral, a dos segundos de tu boca.

Nunca nadie me hizo perder la cabeza de esta manera.

Y qué te puedo decir que no sepas ya:
Que me gusta cuando dando vueltas por tu cama, entre pestañeo y pestañeo, una carcajada nos araña la espalda. Y si sale el sol, cerramos las cortinas para parar los relojes.

Y yo... yo no me duermo si me haces reír. Yo no me duermo si me abrazas por detrás. Yo no me duermo si dejas que me tape con tu piel. No me duermo si dejas que ocupe más de la mitad de la cama.

Cuando me veas, bésame y quiéreme; y así sabré que tú tampoco te duermes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario