martes, junio 21

I'M BACK, LIL' SOUL.

Me corroe los dientes y se me pudren las encías si pronuncio tu nombre. Cada letra araña mi piel y la sangre empapa mis pies. Por donde camino voy dejando las huellas de tu despotismo, que a veces es ilustrado, pero, cuando se trata de mí, es despotismo a secas.

Qué se siente cuando tu prepotencia deja de hacerme temblar y callar. Ya no me da miedo que cruces la acera sin mirar atrás. Sólo me da miedo que no sientas dolor ni náuseas. Me da miedo que tu estómago no estruje tus entrañas hasta hacerte sangrar por cada poro de tu piel y que tus alaridos sean tan altos que sólo los escuchen los perros. Me da miedo que alguien llegue a socorrerte. Me da miedo que rías y duermas por la noche.

El asco que me producen tus mentiras me crispa cada pelo del cuerpo.
Cuando te miro a los ojos, miles de murciélagos revolotean por mi estómago e inundan mi cabeza, me hacen temblar de frío, y así, me doy la vuelta, y el calor de tu mano en mi cintura que me impide desaparecer es inexistente.

Si respiraras el aire podrido que dejaste en mis pulmones, entenderías de lo que hablo.

1 comentario:

  1. Ves...justo a esto me refiero. Es esto, es este lujo el que no puedo permitir perderme. Consigues que me quede ensimismado aún habiendo una atmósfera macilenta y densa impregnando el relato, aún supurando esa rabia desesperada, aún exhalando ese grito desgarrador de protesta, cada palabra, una detrás de otra, eriza mi vello. Gracias por volver.

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