viernes, marzo 30

Quizás o a lo mejor.


Tengo insomnio. Quizás debido a esos silencios tuyos que tanto me intrigan. Quizás porque me encantaría saber qué piensas para saber qué decir en cada momento.
Puede que tenga insomnio por eso o porque mis ojos me piden que observe cada una de tus respiraciones mientras duermes.
Quizás tengo insomnio porque sé que volarás demasiado alto; tan alto que a penas podré rozarte con las puntas de mis dedos.
A lo mejor no tengo insomnio, tal vez no sea más que miedo; o a lo mejor sólo te echo de menos aunque no te hayas ido. A lo mejor te echo de menos cuando estás en silencio.


Me gusta cuando callas por que estás como ausente,
y me oyes desde lejos,
y mi voz te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

sábado, febrero 4

Trigésima segunda vez.

Esta noche tengo tiempo libre para que te deslices por mí,
antes de que vuelvas a largarte.
El tiempo corre en una única dirección;
no me gustan las largas esperas.

Acércate soberbio como siempre.
Bésame y róbame el aliento.

Dejemos las sábanas candentes.
Empecemos una guerra sin trincheras.
Corre por el borde de mi espalda.
Esta vez, déjate llevar.

Quiero susurrarte lo que tu silueta me provoca.
Desatemos una tormenta.
Pégate un poquito más, Blanco.
Muévete salvaje; pierde el control.

Y luego,
desaparece.