viernes, junio 21

Sex... Bang.

Todo acaba como empieza. Abruptamente, entre tropiezos, y demás torpezas.
Se rompe la cerradura que nos atrapaba en aquella habitación de locura: a rayas.
Yo lo vi. Tú lo has visto. Todos lo pueden ver.
Palpar, sentir, oír. Y no saben discernir.
¿Son lágrimas, es placer, risas?
Qué es.
Dímelo tú, porque hace tiempo que yo no distingo.
No me distingo. Tango.

Con la primera risa, hubieron fuegos artificiales.
Con el primer beso, una estampida.
Con el último beso, una risa.
Y con la última risa, un desprecio.
Para nosotros es así.
En el ojo de nuestro huracán hay margaritas pútridas.

Y, ¿qué más quieres? ¿Frases de película?
"¡Violemos a sus caballos y huyamos en sus mujeres! ¡Eso les confundirá!"
Sin sentido, como tú, como yo.
Juntos.
Como tú y como yo juntos: sin sentido.

Más locos que un par de chihuahuas enajenados.
Así nos volvimos cuando nos conocimos.
Y así nos quedamos cuando desaparecimos.
Tú enamorado de tontas que leen.
Y yo... me gustan los domingos.
Me parecen tranquilos.

No se puede amar... a quien no se conoce. 
Punto.


sábado, junio 8

She moves on her own way.

La palabra más precisa en el momento menos idóneo. El cigarro más amargo de la caja. La bocanada de aire más contaminada... Y la lluvia más despejante.

Abandono de uno mismo en el primer cubo de basura. Trescientos tropiezos atravesando por los adoquines. Cuarenta lamentaciones y tropecientos "si hubiese hecho... " y "es culpa mía por...".

Volver a respirar con margaritas de sabor naranja en el prado de los alternativos. Cruzarte con tus sábanas por la calle y que cubran otra cama. Querer poseer lo que no se puede ni ver.

Buscar sin saber qué. Esperar sin saber qué. Querer sin saber qué. No saber qué. Ni qué es qué. Ni nada en general. El limbo del conocimiento. El conocimiento del limbo.

Encontraste a Tarzán, Jane. No te olvides de querer a Cheeta.


No me tires del tórax que te lanzo una chola.